Ese es el título del interesante artículo que El País publica hoy acerca del futuro cercano de la Universidad (vía Gabinetedeinformatica). Un futuro que pasa por la total participación e implicación del alumno en el proceso de aprendizaje. Lo que trae consigo entre otras cosas una mayor cooperación/colaboración entre cada alumno (en singular sí) y el profesor, restando a esa relación parte de la jerarquía y distancia clásica. Por supuesto, todo ello a través del uso de Tecnología de la Información y más concretamente del Software Social, de muy diverso tipo de Software Social. Ya se, ya se que no sólo es tecnología pero también es tecnología. Y además cada vez estoy más convencido de que la tecnología es una palanca que moviliza otros factores necesarios siempre que la implantación de la misma se haga con un poco de cariño, y no de cualquier manera.

Después de leer el artículo sigo pensando que nuestra Universidad, uno de cuyos puntos fuertes de toda la vida ha sido la cercanía entre profesores y alumnos, tiene unos buenos mimbres para acometer ese tipo de escenario futuro.