El viernes tuve la ocasión de comer con el Rector Iosu Zabala (espera que busco un link para enlazar…parece que por aquí no hay, por allí tampoco, ah!! seguro que por aquí sí, pues tampoco, oopss…no hay link).

Yo tenía ganas de hablar del concierto de Marylin Manson en Bilbao pero parecía claro que el tema no iba a dar para mucho así que empezamos hablar de blogs y, claro, la pregunta, era inevitable. ¿Debería escribir el rector un blog?

Realmente la pregunta es; ¿Para qué blogear? Pues en primer lugar para uno mismo. Quienes nos dedicamos a la docencia sabemos que nunca se entiende algo hasta que no tienes la necesidad de explicarselo a los demás. Además, en el proceso de escritura va implícito el de lectura, es decir, si me pongo a escribir de lo que supone Bolonia para MU, es casi seguro que primero leeré lo que otros han escrito. Y es que, desde el momento en que tengo un blog soy consciente de que otros también lo tienen, y los consulto, y los enlazo desde el mío, y entonces empiezo a conversar con ellos porque se han dado cuenta de que los he enlazado y me dejan comentarios con ideas, conocimiento y experiencias nuevas que de otra forma hubiera sido muy difícil de adquirir. Así que blogear es interesante como forma de aprendizaje en red, pero sobre todo es interesante porque es la forma en la que vamos a aprender en el futuro.

Además, el blog es el reflejo de una persona, de sus opiniones y sus emociones. Para todos nosotros sería muy atractivo saber qué opina el Rector, al mismo tiempo que le conocemos. Además, percibir qué ocupa y preocupa a una persona es una forma de transmitir cercanía, transparencia y confianza. También es importante ser conscientes de que un blog de este tipo puede convertirse en un foro de intercambio de opiniones que genera un mayor sentido de pertenencia.

Of course, abrir un blog aunque fácil técnicamente tiene obstáculos y problemas, y como toda acción que genera valor es necesario dedicarle atención (lo que vale cuesta que me diría mi Aita). Pero del lado oscuro podemos hablar otro día…cuando la fuerza nos acompañe (perdón, perdón pero no he podido resistirme).

Así que, el “blog del Rector”; lo leo y siento que la pantalla se rie de mi, pero al mismo tiempo Schopenhauer me susurra al oido que “Toda verdad pasa por tres etapas. Primero es ridiculizada. Segundo, es violentamente rechazada. Tercero, es aceptada como evidente”, y ya me siento un poquito más acompañado.

[Actualización (2007.12.11): parece ser que los comentarios en el blog se quedaban pendientes de moderación, con lo cual no aparecían. Ya lo hemos corregido.]